Chris Rodesch analiza cómo fue su final del Open Ciudad de Pozoblanco 2026 y su torneo en general tras su duelo con Ilya Ivashka
Chris Rodesch analiza la final del Open Ciudad de Pozoblanco
Chris Rodesch e Ilya Ivashka vivieron una final del Open Ciudad de Pozoblanco 2026 nada fácil de encarar. Coincidiendo con el último tramo de la final del Mundial de fútbol y con la celebración de la victoria de España en Nueva York, tuvieron que aislarse de todo el ruido externo, especialmente en el segundo set, que fue cuando llegó el gol de Ferran y el final del partido de la selección española. Y en un tercero donde los cohetes se oían de fondo.
Pese a ello, el bielorruso y el luxemburgués ofrecieron una gran final, que se tuvo que decidir en el ‘tie break’ de la tercera manga y de forma muy ajustada por 6-4, 2-6 y 7-6(5).
“Ha sido un poco raro con el partido del Mundial al mismo tiempo”, reconoce el campeón, Chris Rodesch en su valoración de la final.
“Ilya jugó muy bien el primer set y medio y yo mejoré después, especialmente en los puntos de break. Y en el tie break jugué muy bien, perdí algunos puntos al principio, pero me fue bien al final. Es una gran victoria”, narraba el tenista centroeuropeo.
Un segundo set difícil por el gol y el triunfo de España
Rodesch se vio completamente superado en esa segunda manga y admitía al final del partido que no había resultado fácil abstraerse de todo lo que se vivía en las calles de Pozoblanco.

“El segundo set, para mí, fue difícil, pero me dije a mí mismo, enfócate porque no vas a perder si sigues así. Mentalmente me enfoqué y salió bien para bien”, añade.
El tenista luxemburgués ha ido de menos a más durante el torneo y, aunque sufrió en las primeras rondas, ha ofrecido un gran nivel en los dos últimos partidos. En la final le fue necesario, ya que Ivashka es un rival muy duro y que también llegaba muy bien a este momento.
“Cada partido ha sido difícil. Tras el inicio, después hubo como un clip mental y mi juego mejoró. Creo que hoy ha sido mi mejor partido”, sentenciaba.
Rodesch repite lo que hizo su entrenador: Gilles Muller
Se da la curiosidad de que es el segundo tenista luxemburgués que gana en Pozoblanco y que el primero de ellos que lo logró, Gilles Muller, le acompañaba como entrenador.

“Es un honor para mí”, admite el tenista de Angelsberg sobre esa coincidencia. “Y también es una anécdota muy graciosa. Somos los dos únicos jugadores que han ganado Challengers. Ahora podemos ganar el mundo”, bromeaba Chris Rodesch, que sube hasta la posición 151 del ránking ATP y da otro paso más para acercarse a su gran objetivo: el Top-100.
